Twitter, la red social favorita de algunos famosos, se ha vuelto intelectual con una interpretación de la novela Ulises, publicada en 1922 por James Joyce.
Dos entusiastas del Ulises, el diseñador de videojuegos Ian Bogost, del Instituto de Tecnología de Georgia, y su colega Ian McCarthy, querían utilizar la página web con un interés cultural en lugar de únicamente como un servicio que permite a los usuarios enviarse mensajes de 140 caracteres, conocidos como ‘tweets’. Se les ocurrió la ida de recrear un capítulo del Ulises en Twitter.
Eligieron el capítulo 10, Wandering Rock, que es famoso por mostrar los acontecimientos entrelazados de 19 personajes que recorren el centro de Dublín haciendo sus tareas diarias. Bogost y McCarthy registraron a 54 de los personajes de la novela como usuarios de Twitter y adaptaron el capítulo en una larga serie de declaraciones realizadas en primera persona, utilizando un software creado especialmente para automatizar una representación.
El 16 de junio o Bloomsday, el día en que tiene lugar la acción en 1904, estos personajes enviaron tweets sobre lo que estaban haciendo en el momento correcto de la ficción. Bogost dijo que todo fue como la seda, pese a unos pocos problemas técnicos que hicieron que algunos personajes no pudieran participar. “Creo que el proyecto arroja una nueva luz sobre Twitter al mezclar actividades habituales con estos personajes de hace un siglo”, dijo Bogost en su blog www.bogost.com. “Como uso literario a largo plazo de Twitter, desde luego es una opción viable e interesante”.
Cada año, “Bloomsday” se celebra en Irlanda, país natal de Joyce, y en otras partes angloparlantes en el mundo, con seguidores y expertos en Joyce recreando los pasos de los personajes.
Hubo amagos antes del concierto, negros nubarrones que rodeaban el patio central del Conde Duque. Algunas gotas cayeron, pero el cielo parecía no terminar de quebrarse. La verdad es que los 90 minutos anteriores a la hora de inicio prevista fueron un calvario. Callejeando arriba y abajo, mi nene y yo, mirando al cielo gris, escuchando algún que otro trueno en la distancia… Decidimos comprar unos pañuelos de papel por si al entrar en el recinto, los asientos estuvieran mojados.
Tema tras tema, algunos de belleza tranquila, otros de chispeante ebullición que pusieron al respetable patas arriba (yo incluido), así hasta las 23.35, momento en el que, después de dos bises, se retiró. Por un lado se me hizo cortito (tanto, que estoy pensando en ir a Bilbao a verla el 29. Por cierto, qué pocas entradas se han vendido allí. A ver si os animáis, que merece la pena, eh?) pero por otra parte, mi cuerpo no podía más: qué dolor de rodillas, de pies, de nalgas y de cabeza. Entre el calor y que para una persona de casi 2 metros los asientos no eran los más apropiados…
El artista visual Spencer Tunick, conocido por su habilidad para convocar multitudes desnudas en espacios urbanos, emitió hoy un nuevo llamamiento para realizar otra de sus obras en la zona portuaria de 






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