Skellig Michael (del gaélico Sceilig Mhichil, roca de Michael), también conocida como Gran Skellig, forma junto a la Pequeña Skellig, dos barcos potentes, con las desgarradas velas desplegadas.

Skellig Michael, más que una isla, es una roca que emerge aproximadamente 180 metros sobre el nivel del mar que alberga cerca de su cima un monasterio cristiano. Su importancia se vio reconocida en 1996 al incluirse en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
Aunque su importancia histórica se debe en la actualidad principalmente a los monjes que habitaron en ella, ya incluso antes de que el cristianismo llegase a Irlanda se trataba de un destino de peregrinación. Las leyendas dicen que Daire Domain, el “Rey del Mundo”, vivió allí y el lugar también se menciona en los cuentos de Tuatha De Danaan, quien llegó a Irlanda hace más de 3000 años. No se sabe con certeza cómo y cuándo se creó el monasterio. Se suele atribuir su fundación a San Fionan de Kerry, que vivió alrededor del año 500 d.c. Lo que sí se sabe con seguridad es que desde el siglo VI al XII una comunidad de monjes vivió y trabajó allí.

Se desconoce por qué eligieron un lugar tan inhóspito aunque en aquella época de los albores de la cristiandad en Irlanda existía un gusto por el ascetismo, como muestran estas líneas de un poema del siglo IX: “Deseo, hijo del Dios Vivo, Rey Celestial Eterno, una celda secreta en tierra salvaje que pueda ser mi morada“.
Durante el siglo IX la isla fue invadida y saqueada varias veces por los vikingos, buscando los tesoros de la comunidad. A veces el mar y el tiempo eran los mejores defensores, al mismo tiempo que un alivio si juzgamos los comentarios que aparecen al margen de un manuscrito de la época: “Esta noche el viento está furioso, sacudiendo el blanco océano encrespado. No temo que los fieros vikingos crucen el Mar de Irlanda“.

Los monjes siguieron en Skellig pese a todo y alrededor del año 1000 erigieron una nueva capilla, lo que da a entender que el monasterio florecía. La comunidad nunca superaría los 12 monjes y un abad. En algún momento del siglo XII abandonaron la isla y se trasladaron al monasterio agustino de Ballinskellig, en tierra firme.

Y una vista de las Islas Skellig desde la costa. Seguro que al verlo os hacéis una idea de por qué no es tan fácil ir allí, siempre depende del estado del mar.





Que bonitoooooooooooo!!!
nice to see that you put muy video on you’r site
gracias por las fotos, descripcion y vide del lugar!
gracias,por este video ,yo estuve hace alguns años en este hermoso lugar¡¡¡¡
y volverlo a ver es una felicidad¡¡¡
me encanto ver este video, lo encontre en la enciclopedia, leyendo San Patricio.
gracias